El Net.Art es un concepto en constante proceso de evolución y definición. El término Net.Art hace referencia a las obras de arte creadas en y para Internet, cuyo tema principal es “la red”, que explotan al máximo el potencial del medio para la comunicación e interacción con el usuario y la capacidad para crear contenidos a partir de estructuras complejas que enlazan imágenes, textos y sonidos. La naturaleza interactiva de la red es una de sus cualidades más positivas. El Arte de Internet (Net.Art) no debe ser confundido con el Arte en Internet, el cual contempla sólo las obras que se valen del medio únicamente como espacio de difusión.
Utiliza el lenguaje HTML como herramienta para su creación, que al ser un lenguaje en constante evolución, permite infinitas oportunidades de experimentación y resultados, por lo que este arte es considerado de carácter inacabado y mutable. Este tipo de arte es considerado puramente efímero, ya que se desarrolla en un instante, resistiéndose a toda tentativa de ser fijado en el tiempo.
Sus ventajas son la posibilidad de acceso en todo momento y lugar del mundo por cualquiera de los usuarios del medio, y el potencial que los trabajos ofrecen a los espectadores/usuarios para tomar decisiones, poder obtener copias e intervenir o interactuar con los contenidos propuestos por el autor según su gusto y parecer, avanzando de esta manera en los procesos de acción, participación e interacción de los usuarios. Todo esto contribuye a una disminución considerable de la barrera entre el artista, su obra y el público. Debido a todo lo anteriormente dicho, desaparece el concepto de original y copia.
A partir de la década del 90, el Net.Art (acuñado así por Vuk Cosic a mitad de los 90 después de recibir un mail ilegible debido a una incompatibilidad de software, nombre en el que el artista encontró, al mismo tiempo, una denominación y una definición para la actividad en la que él estaba involucrado) se difundió como un virus entre las comunidades de Internet interconectadas, y rápidamente fue asumido para describir una variedad de actividades cotidianas. Permitía la confluencia de comunicaciones y gráficos, e-mail, textos e imágenes; facilitando que los artistas, entusiastas y críticos de la tecnocultura intercambiaran ideas, y compartieran un interés común en el mantenimiento de un diálogo permanente. El hipertexto se ratifica como un dispositivo capaz de trastocar en profundidad las estructuras narrativas tradicionales, por lo que los artistas se enfrentan de múltiples formas a las posibilidades que esto ofrece.
1997 está considerado como el año heróico del Net.Art, porque para ese entonces, a través de Internet, los internautas encontraban su espacio íntimo y público al mismo tiempo, teniendo la posibilidad de comunicar e interactuar en tiempo real con personas y entornos de todo el mundo. De este modo, la narrativa hipertextual no lineal alcanza una mayor madurez tanto en el dominio de la tecnología como en sus contenidos. El Net.Art se convierte así en objeto de interés para importantes museos y galerías, y comisarios más proyectados hacia lo contemporáneo promueven las primeras exposiciones online.
Sin embargo, si bien el Net.Art había ganado prestigio como arte y varios net.artistas habían ganado premios por sus trabajos, esta explosión de “artistas de Internet”, y el mismo reconocimiento institucional, estaba haciendo de la política primera de la anti-institucionalidad un vago recuerdo.
Para concluir con este trabajo, citamos a Sinichi Takemura (autor de Sensorium, obra que mediante sensores permite percibir los signos vitales de la Tierra en tiempo real): "El mundo es como una gran web formada por una red invisible que conecta al ser humano con todo lo que le rodea”.
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